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Ácido azelaico: el gran aliado para pieles sensibles

  • Foto del escritor: Dra. García Millán
    Dra. García Millán
  • hace 22 horas
  • 3 Min. de lectura

El ácido azelaico es un ingrediente que ha ganado un lugar privilegiado en dermatología por su eficacia y tolerancia. Aunque no es de los más mediáticos, quienes tenemos experiencia clínica sabemos que es uno de los activos más útiles y versátiles, especialmente cuando tratamos pieles sensibles, con rosácea o afectadas por manchas e inflamación. Lo usamos con frecuencia como una opción segura, eficaz y bien tolerada, incluso durante el embarazo.





Un activo con múltiples mecanismos de acción

El ácido azelaico es un ácido dicarboxílico que actúa mediante varios mecanismos. Tiene propiedades antiinflamatorias, antibacterianas y despigmentantes. Inhibe la enzima tirosinasa, clave en la síntesis de melanina, lo que contribuye a atenuar manchas posinflamatorias y melasma leve. Además, reduce la proliferación del Cutibacterium acnes, modula el microbioma cutáneo y disminuye la formación de radicales libres. Todo ello sin generar irritación significativa.


No es extraño que algunos lo apoden “el retinoide light”: comparte beneficios con los retinoides clásicos —como la mejora de la textura y el tono de la piel—, pero sin causar descamación ni enrojecimiento.


Indicaciones dermatológicas bien establecidas

El ácido azelaico tiene indicaciones bien documentadas. Una de las principales es la rosácea, especialmente la forma papulopustular. Los estudios lo posicionan como una alternativa segura y eficaz frente a otros tratamientos tópicos como el metronidazol, con una mejor tolerabilidad en muchos casos.


También lo utilizamos en casos de acné inflamatorio leve o moderado, donde reduce tanto la inflamación como las lesiones activas, y ayuda a prevenir las manchas residuales. Además, tiene utilidad en hiperpigmentaciones y melasma superficial, ya que contribuye a unificar el tono sin el riesgo de rebote pigmentario que presentan otros despigmentantes más agresivos.


Seguro para embarazadas y pieles reactivas

Una de sus principales ventajas es su excelente perfil de seguridad. El ácido azelaico está aprobado para su uso durante el embarazo y la lactancia, lo que lo convierte en una de las pocas opciones tópicas que podemos indicar con tranquilidad en estos periodos. No se han descrito efectos teratogénicos ni sistémicos significativos con su uso tópico, incluso en concentraciones elevadas.


También es muy útil en pieles sensibles o reactivas, ya que no altera la barrera cutánea y su acción es progresiva. En comparación con otros activos, rara vez provoca irritación o reacciones adversas relevantes. Esto lo convierte en un excelente punto de partida cuando buscamos eficacia sin renunciar a la tolerancia.


Cómo se utiliza

Solemos emplearlo en concentraciones del 10% (habitual en cosmética) o del 15% (más frecuente en formulaciones de prescripción). Se presenta en forma de gel o crema, y puede aplicarse una o dos veces al día, según la pauta. En pieles más sensibles, recomendamos comenzar con una aplicación diaria, preferiblemente por la noche.


En las primeras aplicaciones puede sentirse un ligero escozor o picor que suele remitir en pocos días. No requiere un periodo de adaptación tan estricto como los retinoides, y puede usarse todo el año, siempre que se combine con protección solar adecuada.


Un básico dermatológico

Para muchos dermatólogos, el ácido azelaico es un imprescindible: por su versatilidad, su buena tolerancia y su capacidad para mejorar múltiples aspectos de la piel sin agredirla. Es especialmente útil en pacientes con piel sensible, mujeres embarazadas o personas que no toleran bien otros activos más potentes.


Como siempre, lo más recomendable es que su uso esté supervisado por un profesional, que valorará la indicación, el tipo de producto más adecuado y la pauta de aplicación según el tipo de piel y la patología concreta.


En definitiva, el ácido azelaico es un activo eficaz, respetuoso con la piel y apto para una gran variedad de pacientes. Una herramienta silenciosa, pero muy eficaz, en el arsenal dermatológico.



Fuentes:

  • Stahlhut R, Khachemoune A. A systematic review to evaluate the efficacy of azelaic acid in dermatology. Dermatol Ther. 2023 Jul;36(7):e15852. PubMed

  • Hafeez F, Bhutto A. Azelaic acid: Mechanisms of Action and Clinical Applications. J Drugs Dermatol. 2023 Dec;22(12):1195–1201. PubMed

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